En muchos barrios y municipios, el campo de fútbol desempeña un papel social que va mucho más allá del deporte. Para prolongar su actividad cuando cae la tarde necesita una iluminación LED adaptada a la configuración del terreno y al nivel de competición, capaz de distribuir la luz con uniformidad y controlar el deslumbramiento.
La luz no solo permite seguir el balón. También influye en la precisión del gesto técnico, las decisiones arbitrales, la experiencia desde la grada y la calidad de las imágenes cuando el partido se retransmite.
Cada campo requiere un proyecto adaptado a su configuración, uso y nivel de competición. Gracias a su experiencia internacional, Carandini ofrece soluciones ajustadas a la normativa y a los requisitos deportivos de cada país, considerando la iluminancia, la uniformidad, el deslumbramiento, la reproducción cromática y, cuando corresponda, las necesidades de retransmisión.
El uso, el nivel de competición y los requisitos de cada país definen la iluminancia, la uniformidad, el deslumbramiento y la reproducción cromática. Cuando el partido se retransmite, también deben considerarse la iluminancia vertical y el bajo parpadeo para ofrecer una imagen nítida, incluso en grabaciones a cámara lenta. Carandini adapta ópticas, potencia, proyectores y mástiles a cada campo de fútbol 11 o fútbol 7, logrando altas uniformidades y hasta un 55 % de ahorro frente al alumbrado de descarga.
El deslumbramiento reduce la capacidad del jugador para seguir el balón y puede generar molestias en gradas y zonas próximas. Las ópticas de Carandini dirigen el flujo hacia la superficie de juego y controlan el GR según los parámetros indicados en la normativa correspondiente. Cuando el entorno lo requiere, los paralúmenes internos y externos limitan la luz no deseada y mejoran el confort visual.
La tecnología LED proporciona el flujo previsto desde el encendido y permite el reencendido inmediato tras una interrupción. Con Controlux Sports pueden programarse y monitorizarse escenas para competición, entrenamiento, mantenimiento o seguridad, adaptando la iluminación al calendario deportivo y evitando mantener toda la instalación al máximo cuando no es necesario.
La luz no termina en el terreno de jugo. Accesos, aparcamientos, gradas y recorridos hacia los vestuarios necesitan continuidad lumínica para evitar sombras, prevenir caídas y disuadir el vandalismo. Nuestra gama urbana ilumina esos espacios auxiliares con el mismo criterio de eficiencia y bajo impacto que el terreno de juego.
Una orientación precisa y el uso de ópticas y apantallamientos adecuados reducen la luz ascendente e intrusiva sobre viviendas y espacios naturales próximos. Nuestros proyectores mantienen el flujo hacia el hemisferio superior por debajo del 1 % en la mayoría de las implantaciones, cumpliendo las normativas medioambientales internacionales más exigentes. Cuentan con la certificación Dark Sky de la International Dark Sky Association, el sello Conforme francés y la certificación del Instituto de Astrofísica de Canarias.
Nuestro equipo técnico puede asesorarte en la definición y desarrollo de tu proyecto, facilitando la selección e integración de la solución adecuada.
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