Las autopistas y autovías plantean algunas de las condiciones más exigentes del alumbrado vial: altas velocidades, tráfico intenso, calzadas separadas y largos recorridos dejan poco margen para interpretar cambios inesperados en la vía.
En estas infraestructuras, el parámetro determinante no es la iluminancia, sino la luminancia: la luz que el pavimento devuelve al ojo del conductor. Una distribución irregular, con alternancia de zonas claras y oscuras – el llamado efecto cebra – dificulta la adaptación de la vista, reduce la continuidad visual y puede retrasar la detección de obstáculos.
Por ello, el diseño lumínico de este tipo de aplicación debe mantener niveles adecuados de luminancia y uniformidad a lo largo del trazado, controlar el deslumbramiento y responder a la geometría y al uso de cada tramo, conforme a la EN 13201 y al RD 1890/2008 (ITC-EA-02). Las soluciones LED, la regulación y la telegestión permiten ajustar el funcionamiento a las condiciones reales, mientras que unos equipos robustos reducen las intervenciones en una infraestructura donde cualquier actuación afecta a la circulación.
Nuestras ópticas están diseñadas para responder a los requisitos de las diferentes clases de iluminación vial M, proporcionando una distribución homogénea de la luz. Una buena uniformidad evita alternancias entre zonas claras y oscuras, facilita la adaptación visual y mejora la lectura del trazado, incluso en vías con geometrías complejas.
Glorietas, reducciones de carril, curvas e incorporaciones concentran una mayor carga de información visual y requieren una atención especial. Nuestras soluciones para zonas de conflicto (clase C) refuerzan el nivel y la uniformidad de la iluminación justo en estos puntos, facilitando la lectura del trazado y la anticipación de las maniobras.
El control del deslumbramiento es fundamental para garantizar una visión cómoda y segura, especialmente en trayectos largos. Nuestras luminarias minimizan el deslumbramiento y los reflejos sobre la calzada, incluso en condiciones de pavimento húmedo.
Los sistemas de telegestión permiten adaptar la iluminación a las necesidades reales de la vía, según el tráfico, la franja horaria o las condiciones del entorno, optimizando el consumo sin comprometer la seguridad. Nuestras soluciones smart, basadas en estándares abiertos como Zhaga, permiten además monitorizar consumos, detectar incidencias y simplificar el mantenimiento de instalaciones de gran extensión
Las infraestructuras viarias están expuestas durante años a lluvia, viento, niebla, cambios de temperatura y agentes contaminantes. Nuestras luminarias están diseñadas para soportar estas condiciones, con altos niveles de protección y resistencia a la corrosión que garantizan un funcionamiento fiable durante toda su vida útil. En infraestructuras donde cada intervención tiene un coste operativo elevado, una mayor fiabilidad se traduce en menos mantenimiento y menos interrupciones.
Nuestro equipo técnico puede asesorarte en la definición y desarrollo de tu proyecto, facilitando la selección e integración de la solución adecuada.
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